Crónica de la Carrera Cursa del Pastisset – Carlos

Son las 5:00 de la mañana del domingo 27 de Enero.

Puede parecer un domingo más, pero este domingo tiene algo especial, vamos a correr la primera carrera encubierta dentro del proyecto www.masquedeporte.com . Este año, se van a centrar todos los esfuerzos en ayudar a Hemoaralar. “Asociación de Hemofilia de Aragón y la Rioja”. Estoy un poco más nervioso de lo normal, ya que ahora además de correr por la pasión y amor a este deporte, tengo la responsabilidad de llevar la camiseta que representa el proyecto hasta la meta.

 

El madrugón de Kike (Miljaus)

El madrugón de Kike (Miljaus)

Cuál es mi sorpresa, cuando ayer a las 10:30 de la noche, me llama mi amigo Kike, de Miljaus ,y me dice que me acompaña, que se ha comprometido a realizar la producción del proyecto www.masquedeporte.com y así va cogiendo experiencia para luego grabar carreras mucho más largas.

Hemos quedado a las 5:30 debajo de mi casa, yo ya estoy impaciente y me salta un WhatsApp de Kike “. Carlos y enseguida, “cero coma, que me he quedado sobao”. Pues a esperar y luego a meterle zapatilla al carro. Pienso… ¡pobre Kike, pedazo madrugón! Si es que los que no tenemos talento, nos lo buscamos solos.

El viaje bien, quitándole la carbonilla a coche. El pobre kike, llegó totalmente mareado a Tortosa, pero nosotros puntuales como los ingleses, recogíamos a Roberto a las 7:30. Roberto nos mira, se queda mirando mi coche y cuando ve salir a Kike, le dice, “pedazo de sorpresa Kike, eres un crack ” Kike con cara de bonachón, le dice señalándome con su dedo, “ya ves, este tío, que me ha liado”.

Kike-Roberto

Todo contentos cogemos la carretera de Benifallet, Roberto empieza a saludar a conocidos y amigos de otros encuentros anteriores. Nos dirigimos a por nuestros dorsales, una vez recogidos, unas amabilísimas mujeres de Benifallet, nos ofrecen desayunar. Desde aquí les quiero dar las gracias por lo bien que nos cuidan todos años. Estas señoras se desviven por corredores y acompañantes, son muy majas y están entregadas a su tierra y a sus visitantes. ¡MIL GRACIAS DE CORAZÓN!

Regresamos al coche y empezamos a vestirnos para la batalla, nos colocamos mallas, medias compresoras, camiseta, dorsal, corta vientos, guantes, MP3, etc. Ya estamos guapos, cerramos el coche y nos dirigimos a la salida. Una música suena por toda la plaza. Yo me enchufo la música a tope, me concentro, me acuerdo de Hemoaralar, de la gente que me ha apoyado, de mi familia y, en especial, de mis hijos; además, pienso lo mucho que voy a sufrir, el año pasado casi muero en el intento.

 

Pastisset

Caliento, miro que todo está bien y es cuando me doy cuenta que me he olvidado la cámara que tenía que llevar para el reportaje. Cagada. Pienso, ya no me da tiempo a ir a por la cámara y Kike me va a matar pero, al rato, me doy cuenta que en la vida todo tiene sentido y luego lo entenderéis mejor.

Se acerca la hora: 9:15; llaman al corralito, pero somos muchos y al final todos no podemos pasar antes de las 9:30, por lo tanto, dan la salida y Roberto y yo no podemos salir, tenemos que esperar a que nos activen el chip, entrar en el corralito y salir pitando, entre pitos y flautas salimos unos 10 minutos tarde. Que se le va hacer, para otro año ya sabemos, los primeros para entrar en corralito y calentar dentro. Pienso, siempre nos tiene que pasar algo, nunca acabamos de aprender, siempre tienes que estar alerta y adaptarte a cómo te venga la carrera.

Empezamos a trotar por las calles de Benifallet, enseguida nos sacan del pueblo y desde la primera zancada empezamos a subir y subir y subir. Roberto dice que es la carrera perfecta; para mí, para mis condiciones físicas es durísima y siempre acabo súper orgulloso de finalizarla.

Seguimos en carrera. Al principio, pasamos por un barranco precioso, con unas piedras enormes, es muy chulo, pero al final, solo piensas. ¿Cuándo va a terminar este barranco? Parece que estemos dando vueltas en círculo al mismo sitio. Salimos del barranco y encaramos la montaña sin contemplaciones, ¡madre mía que desnivel! y es ahí donde me doy cuenta que lo voy a pasar muy mal, que no es mi día, que no tengo fuerzas, que voy a morir o casi. Resoplo como un jabalí, las piernas van sin fuerza, el estomago lleno de líquidos y solo llevo un cortado y poco más, la respiración desacompasada y me doy cuenta que voy vacío y solo llevo 5 Kms. Pienso, si es que no puede ser, he llevado una semana de miedo, el estrés, el trabajo, la presentación del proyecto www.masquedeporte.com , la exposición a los medios de comunicación a la que no estoy acostumbrado, la falta de sueño, me acostaba a las 12:00 y a las 5:00 arriba y tira millas para llegar a recoger a uno al otro, etc. Un desastre, pero así es mi vida a veces, un verdadero desastre, de querer y no poder con todo, ni con todos.

 

Subida a la cresta - Cursa del Pastiset

Ahora pienso, vamos Carlos, vas a que tener que tirar de cabeza y de pitera, ya que las sensaciones son malísimas, pero a la vez pienso que tengo un compromiso con www.masquedeporte.com y con la gente con la que a la que he dado mi palabra. Meto la cabeza, miro al suelo y china chana empiezo a subir sufriendo mucho.

La gente me va pasando, me vuelve a sorprender lo preparadas que vienen las mujeres, me impresiona su fortaleza, ¡qué constantes y sacrificadas son!, además me encanta verlas vestidas de deporte y compitiendo con hombres que son verdaderas máquinas en este entorno. Chicas, nunca me dejáis de sorprender en esta disciplina, sois verdaderas máquinas y tenéis una capacidad de esfuerzo y sacrificio tremendo; desde aquí, mi admiración hacia todas vosotras.

Van pasando los kilómetros. Yo me hundo en la miseria. Cada vez, voy más despacio y las pulsaciones por la nubes, me preocupo ya que siempre las tengo controladas, tengo un corazón fuerte y siempre me ayuda a recuperarme, pero esta vez no puedo, me agobio y es tanto lo que sufro, que tengo que quitarme el pulsómetro del pecho, incluso pienso si me puede estar dando algo y decido tranquilizarme. Me paro. Respiro, miro al cielo y empiezo a dar un paso detrás de otro, me cueste lo que me cueste, lo importante es llegar.

Cuando peor estoy, me dan una palmada en el culo, me giro y veo al figura del Roberto como una moto, me adelanta, se ríe, me hace una foto para recordar lo jodido que estaba en esta carrera, me mira y veo que piensa: “tío tu esta no la acabas, te queda lo peor y vas muy pero muy jodido”. Lo miro y le hago un gesto con la mano, tira, tira le digo, yo estoy muy tocado y voy a mi marcha. De repente, se da la vuelta y empieza a subir, mejor dicho a trepar, a volar, parecía Spider-Man, que envidia, como sube, como deja atrás a sus competidores, parece que esté dando un derrame como Alberto contador en el Tour. Me quedo boquiabierto con su fortaleza y pienso, tío esta es tu carrera, disfrútala que yo para rato tengo caldo.

Roberto Lorente

Roberto Lorente

Bueno, mientras veo el poderío de mi amigo Roberto pienso, Carlos, estas solico y de esta tienes que salir, de peores hemos salido, al mal tiempo buena cara, ten fe y paso a paso llegaremos a la meta, totalmente rotos pero con dignidad, además pienso que de todo se aprende y sobrevivir a esta carrera, va a ser todo aprendizaje.

Vamos subiendo. Cada vez, la carrera se pone más cuesta arriba. Empieza la cresta, las piedras gigantes, hay veces que parece que estemos escalando, yo flipo y pienso, pero ¿a quién cojones se le ha ocurrido meternos por aquí?, pero sin en un despiste nos resbalamos y nos metemos una… Bueno, despacio, poco a poco. Pero esto no acaba nunca, una cuesta, otra y otra más, cuando estoy a punto de reventarme, elevo la mirada y veo la cruz, la cima de la montaña y en ese momento, se me queda la pierna izquierda enganchada en una piedra y me pego una raspada en la espinilla, que casi me muero del dolor tan intenso. Pienso, Carlos ni te mires la pierna que es peor, puedes andar, pues anda y ya te lamerás las heridas en casa, ahora sigue y no pienses, tu sigue dándolo todo o lo poco que te queda.

Ya estamos arriba, me hidrato, me tomo un gel que me ha recomendado mi amigo Roberto. ¡Qué malo está!, pero me ha dicho que es muy bueno, me subo la cremallera del cortavientos y a los pocos minutos, empiezo a notar mucho frío, hace mucho viento en la cima y decido empezar a bajar, el año pasado me quedé esperando a Roberto, me quedé muy frío y luego por poco no bajo.

El principio de la bajada es muy técnica y las piernas están muy cargadas, pero con la ilusión de que bajada, me empiezo a venir arribe y a coger ritmo. Me empiezo a calentar y encontrarme muy a gusto en el monte. ¡Qué bien!, igual ahora recupero todo lo que he perdido en la subida, pero cuando mejor estoy, mierda, igual que el año pasado, se me empieza a cargar el abductor y tengo que parar. El dolor es insufrible. Estiro un rato, unos 5 minutos y sigo en carrera, a un ritmo menor para que no se me vuelvan a subir los abductores a la ingle. Hasta el año pasado, no sabía que eso podía suceder si asciendes cimas de montañas, tan rápido y sobre todo, si luego bajas a lo bestia entre las piedras y las rocas de la montaña. Te puedo asegurar que es una sensación muy desagradable y cuando se mezcla con los calambres, es muy dolorosa.

Llevo un buen rato bajando y, de repente, la carrera se empieza a poner poco a poco cuesta arriba, ahora me acuerdo, esta es la parte más dura de la carrera. Ya había cogido ritmo en la bajada y ahora hacia arriba otra vez. A los 5 minutos, estaba muerto, sin ritmo, vacío, con las pulsaciones a mil y para rematar la faena, otra vez los abductores hacia arriba, además de algún calambre que otro. Es horroroso, me tengo que parar, intento estirar pero ni con esas, me pasa un extraño, me habla en catalán y no termino de entenderle, pero creo entender que me quiere ayudar, me tiro al suelo y el chaval me ayuda, me tranquiliza y me dice, que también va muy mal pero que ya nos queda poco. Al final me recupero un poco, le doy las gracias y uno detrás del otro seguimos subiendo hasta la cima de esta montaña. Al final de este ascenso nos volvemos a encontrar otro avituallamiento. Nos hidratamos y seguimos bajando. Ahora sí, recuerdo del año pasado que nos quedan unos 45 minutos más. Ahora todo es cuesta abajo, menos una última rampa a 2 Kms. de la meta.

La ultima parte de la carrera la corro ilusionado, ya sé que voy a llegar meta y empiezo a aumentar el ritmo, subo la música, aprieto los dientes y me escapo del compañero que me había ayudado, pero cuando mejor me encontraba, el abductor izquierdo se me sube a lo bestia a la ingle y me tengo que tirar al suelo, llego a pensar que no voy a acabar, que nunca se me había dolido tanto esa parte de la pierna. Va a ser una pena. Sólo me quedan unos 4 kms. para llegar a la meta. Otra vez me alcanza el compañero, me vuelve ayudar, le digo que siga, que le estoy fastidiando la carrera y él me dice que no pasa nada, que va muy fastidiado y que aprovechaba para descansar. Al final, lo convenzo y sigue su camino, me levanto del suelo, pego un grito de furia y rabia, miro al cielo, pienso “esto lo acabo aunque sea arrastrándome como una culebra”. Empiezo a andar, poco a poco a trotar muy suave y sin forzar. Sigo bajando hasta la entrada de Benifallet.

Como siempre, me emociono, miro al cielo, pienso que lo he pasado muy mal, que esta carrera es una animalada y que los tengo bien puestos. He superado la carrera. Lo he pasado muy mal, pero a la vez la he disfrutado mucho. Encaro la recta final y cuando veo la entrada a meta, veo a Kike con su cámara, me hace un gesto para que lo mire, pero no tengo ganas de nada, más que de llegar y descansar.

 

Carlos-meta

Entro en meta, levanto los brazos y me tiro al suelo, en cuclillas, me levanto y Kike me pide una foto, lo veo preocupado y me pregunta. ¿Pero tío, que te ha pasado? Roberto ha llegado hace 25 minutos. Le digo que lo he pasado muy mal, que estaba vacío y con muy malas sensaciones, pero que a la vez estoy muy contento y satisfecho con la carrera, es una brutalidad y he llegado enterico y sin lesiones importantes.

Se me acerca el chico que me ha ayudado con los abductores y nos damos un fuerte abrazo. Le doy las gracias 100 veces y le digo que él sí que es un campeón. Gracias, por ayudarme, nunca olvidaré tu generosidad y tu compañerismo. Muchas gracias.

 

Miramos a ver si vemos a Roberto, pero como no lo identificamos, Kike y yo nos vamos a por la escudella tan rica que hacen las voluntarias de esta carrera. Sí, esas fantásticas mujeres que nos habían dado de desayunar. Gracias otra vez por cuidarnos tanto y tan bien. ¡Qué rica está la escudella! y si la acompañas de una buena cerveza mucho mejor.
Al final de la comida, encontramos a Roberto y a su mujer Mamen, acompañados de esa niña tan guapa, buena y maravillosa que se llama Maribel, la hija de mi amigo. Creo que es la niña más buena que he conocido en mi vida. Además , siempre que puede te tira una sonrisa picarona. ¡Guapa más que guapa!

Después de comer, Roberto coge su petate del

 maletero de mi coche, se dirige al encuentro

de su mujer, Kike y yo, nos tomamos un café y nos dirigimos hacia Zaragoza. Cuando llevo 20 Kms., le pido a Kike que lleve el coche, que yo voy fundido. Raudo y veloz, San Kike, coge el coche y para Zaragoza.

 

 

En el viaje hablamos de nuestra vida, nuestros proyectos y de lo duro que son este tipo de carreras. Gracias Kike, eres un buen amigo y una gran persona, eres maravilloso. Llegamos al parking de mi casa. Kike y yo nos despedimos entre chistes y chascarrillos y nos damos un fuerte abrazo de despedida.

Celebracion

Entro en casa. Mi mujer y mis hijos, me reciben con alegría y me dan un beso de ha ganado. Le digo que no, pero que lo he dado todo, que lo importante es participar y dar el máximo en la carrera. Alex me mira y creo que piensa… pero el papi ¿para que se pega estas palizas si nunca gana? Luego sonríe cuando le tiro un beso y le giño un ojo. Mi hija María, como buena cachorrica que es, me pregunta si estoy cansado, le digo que mucho, me da un besito y me indica el camino a la ducha. Papá, hueles mal, tira a ducharte y luego te doy más besos. Maricarmen, me pregunta como lo he pasado. Le cuento la mitad de la mitad de la mitad de lo que he sufrido, pero, como siempre, nunca la engaño. Me da un beso y al igual que mi hija, me indica el camino a la ducha.bienvenida, muy tierno y con mucho cariño. Como siempre, Alex me pregunta si habí

Cuando me quito la ropa, empiezo a ver el estado de las uñas. Me fijo en la espinilla que llevo en sangre viva, etc. En la ducha, me limpio por fuera y, sobre todo, me limpio “el alma”.

Me doy crema por todo el cuerpo y repaso el día muy rápidamente. Mando los últimos WhatsApp a todos los amigos con los que he mantenido comunicación durante el día.
Bueno chicos de Hemoaralar, una carrera menos y una carrera más de experiencia. Ahora, a descansar y nos citamos en Marzo, con una apasionante carrera de 120 Kms. de tres días.
Un besico para todos y gracias a los que hacéis que www.masquedeporte.com sea una realidad “ Mi familia, Roberto Lorente, el equipazo de e_media, asociados de Hemoaralar, Patrocinadores, colaboradores y gente de bien que nos está ayudando en este proyecto.”

Gracias a todos y nos vemos muy pronto.

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